Desobediencia
Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia Desobediencia

“Nadie, escribe Thoreau, puede ser yo "en mi lugar". Desobedecemos desde esta prerrogativa. Nadie puede pensar por mí, y nadie puede decidir por mí lo que es justo o injusto. Nadie puede desobedecer por mí. Hay que desobedecer desde este punto donde uno se descubre insustituible, en el sentido preciso de hacer que esta experiencia de lo indelegable, experimentar que "me toca a mí hacerlo" (mea res agitur), que no puedo trasladar a nadie más, la tarea de tener que pensar lo verdadero, decidir de lo justo, desobedecer a lo que me parece intolerable. “

Traducido de Désobéir. Frédéric Gros, Ed. Albin Michel, 2017

 

El mes de Noviembre ha sido el mes de la desobediencia en Acciones Extra←Ordinarias.

El pasado 17 de noviembre, la artista Mónica Real, estuvo regalando bailes por la Vaguada. Bailes que recordaban una canción, un momento, una persona, un lugar. Preguntaba a la gente paseando por la avenida de Monforte de Lemos, en la explanada, en el parque… “¿Quieres bailar conmigo tu canción favorita? ¿Qué canción te recuerda este lugar? Y esta canción, ¿a quién te recuerda?” Estas preguntas eran en realidad una excusa. La excusa para poner el cuerpo en acción, hacerlo exaltar para revelar que quizá la memoria puede ser un espacio en movimiento.

Pégate un baile fue una interrupción de nuestras coreografías cotidianas, las que son marcadas por las costumbres, los hábitos, las normas, y fue una invitación a la micro-disidencia. Porque la danza tiene ese poder simbólico, ser una forma de expresión que siempre pone en juego la manera que tenemos de percibir nuestro cuerpo y por lo tanto de percibir nuestra relación con el mundo que nos rodea. 

El 24 de Noviembre invitamos a los y las vecinas a conversar y debatir sobre los temas del barrio que les preocupasen y que fueran motivo de conflicto en la acción Conversación Caminada.

El movimiento activa el pensamiento. A partir de esta afirmación se está desarrollando un proyecto en proceso de investigación y práctica científica-artística (Danser la pensé, Sergiu T. Popescu y Paula Valero) sobre las nuevas relaciones de construcción del conocimiento que rompen con el paradigma habitual del aprendizaje. La relación de los/as filósofos/as o científicos/as con el caminar/deambular para reflexionar mejor es muy conocida. Cómo el cuerpo, puede a través del movimiento y la interacción de éste con el proceso cognitivo, contribuir a razonar mejor, a ver un problema desde otro ángulo y en toda su complejidad, a retener mejor las informaciones, a tener una idea más precisa de un proceso físico o de una configuración espacial, a encontrar una nueva solución cuando estamos en un impase de la lógica.

Conversación Caminada es una acción del Laboratorio Vecinal de AccionesExtra←Ordinarias. Se constituyó como una acción vecinal en cuanto a que se desarrolló un ágora en el parque de la Vaguada (en el estanque) sobre temas de reflexión que preocupan a lxs vecinxs del barrio y que se llevaron a debate desde sus propuestas. En concreto, tuvimos los temas propuestos por Marina López Martín, del Centro Social La Piluka, quien también adquirió el rol de moderadora en el paseo.

La acción se dividió en dos secuencias de tiempo/ debate. En primer lugar se debatió sobe la proliferación excesiva de casas de apuestas y salas de juego en el barrio, que está tomando una dimensión preocupante. En segundo lugar, se habló sobre la violencia de género (ya que el día de la acción precedió al día 25 de noviembre, Día Internacional de la eliminación de la Violencia contra la Mujer.)

La acción se estructuró de 3 partes.

Parte 1: Se caminó de manera lineal, recorriendo la diagonal del estanque de la Vaguada. Este recorrido es previsible y genera pocos cambios en el punto de vista mientras caminamos

Parte 2: Se caminó de manera circular, siendo también un movimiento previsible pero con muchos cambios de punto de vista. En esta parte, se introdujo también los cambios de velocidad durante el paseo.

Parte 3: Se caminó de manera irregular, entrando y saliendo del estanque, subiendo las escaleras del parque, etc. El movimiento aquí fue imprevisible y con muchos cambios de puntos de vista, incluyendo también los cambios de velocidad.

Posterior a la conversación en sus tres modalidades, nos juntamos todxs lxs participantes en el espacio de El Enredadero donde pudimos poner en común nuestras conclusiones sobre la experiencia de debatir en movimiento. 

Cuestiones como la velocidad, las distracciones y la posición de los cuerpos durante el debate salieron en esta última conversación. Se concluyó que la capacidad de escucha al resto del grupo, pese a la dificultad de conversar en movimiento, se había agudizado con respecto a conversaciones mantenidas en espacios más convencionales y, por tanto, la comunicación se había hecho más efectiva.

 

Aquí puedes ver los videos de las acciones:
Pégate un baile
Conversación Caminada

Grabación y edición: La Mina Films
Fotografías: La Mina Films

<< VOLVER A ENTRADAS