pintamos el paraíso
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Queremos imaginar y llenar de formas y de colores ese paraíso. Para ello convocamos al alumnado de los centros escolares del barrio (Lope de Vega y Concepción Arenal) en el Solar de Ana María Matute y allí visitamos nuestro Paraíso. Observamos el suelo, la vegetación que allí crece, la fauna que lo habita. Queremos que descubran que este Solar no está tan inhabitado como parece. Queremos que aprendan a ver más allá de las apariencias, a descubrir lo oculto, lo que no estamos acostumbrados a ver. Queremos que puedan ver el paraíso con nuevos ojos. Se les invita a recoger algún objeto que encuentren, y lo que encuentran es ladrillos, cristales, plásticos, colillas…  Estos objetos dejan de ser basura a nuestros ojos y se convierten en tesoros porque los hemos encontrado en este espacio que ya no es un basurero o el retrete de los perros del barrio sino un lugar de encuentro, un lugar que tiene otro significado porque le damos otro uso: buscamos tesoros en él, y solo por el mero hecho de hacer de este lugar un espacio digno de albergar tesoros, los encontramos.

Después nos vamos a la Biblioteca Ana María Matute y escuchan archivos sonoros que hemos grabado en encuentros anteriores con la voz de otros niños y niñas sobre qué piensan ellos que es el Paraíso. Y ven que el paraíso puede tener muchas formas, muchos colores. En la biblioteca pensamos en qué es el paraíso para un gusano, para las cochinillas, para los ácaros, para los pájaros, y dibujamos qué sería el paraíso para estos seres que ya habitan nuestro solar. Hemos elegido colores que tienen que ver con el solar: azul cielo, marrón tierra, verde planta, blanco piedra sobre papel marrón como el suelo. También hemos pintado con carboncillo, negro colilla.

Por último, escuchamos qué es el paraíso para ellos, y lo grabamos para que sus voces formen parte de nuestra biblioteca sonora.

El objetivo es investigar sobre los paraísos y ver que un paraíso para un ácaro puede no ser mi paraíso. También queremos plasmar gráficamente cómo imaginamos el paraíso, el lugar donde nos gustaría vivir para siempre. Queremos escuchar y registrar sus voces para hacer una biblioteca sonora, y un registro visual que aparezca en un fancine en el que incorporaremos una obra original de estos talleres, para convertir cada fancine en una pieza única. Queremos también mostrar a sus mayores cómo piensan los niños y niñas del barrio qué es el paraíso, cómo querrían que se transformase el lugar donde les ha tocado vivir para que se sintieran en el paraíso.

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